La despedida del reverendo Francisco Bazán estuvo cargada de congoja y conmoción. “Partió un guía de este mundo. Era la persona que me hizo conocer a Dios. Tenía una fortaleza que entusiasmaba. Se nos fue...”, esas eran algunas de las palabras que expresaban los miles de fieles evangelistas y personas de otros credos.
El reverendo Bazán desempeñó un rol protagónico y de liderazgo en la comunidad de los evangelistas. Todos lo conocían por ser el fundador de la Catedral de los Milagros y por su activa participación en la difusión del mensaje divino. Más de cinco mil personas se congregaban los fines de semana en el edificio de avenida Paraguay para escucharlo.
Décadas de trabajo
A los 63 años, Bazán falleció el sábado tras arrastrar una afección cardíaca. Ayer, sus compañeros, familiares, pastores y fieles se acercaron con flores, apenados y atónitos por su repentina partida a la sala de velatorio de calle Zuviría al 300.
El tradicional encuentro de los domingos en la Catedral de los Milagros absorbió la tristeza y las personas se retiraban con lágrimas y lamentos por el fallecimiento del pastor. A la tarde, sus restos fueron sepultados en el cementerio de la Divina Misericordia.
Dolor en las redes sociales
En las redes sociales se multiplicaban los pésames a sus familiares y conocidos, se recordaron anécdotas y vivencias.
“Le agradezco a Dios por haber enviado a esta tierra a un hombre que hizo conocer su palabra”, dijo Mabel Medina en el muro de Facebook de la Catedral de los Milagros.
Otro seguidor, desde Buenos Aires, publicó: “Se nos fue un gigante... el cielo debe estar de fiesta con la llegada del reverendo Francisco Bazán”.
En el muro de El Tribuno los lectores también expresaron sus lamentos. “Mi más sentido pésame a todos sus seguidores. El era una de esas personas a la cual me gustaba escuchar”, expresó Mónica Alejandra Tolaba.
La Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA) reconoció el impacto del trabajo de Bazán en la nación.
“Nuestro amado Francisco, a sus 53 años, se encontraba en la Plenitud de su carrera ministerial. Pastoreando, enseñando, discipulando, extendiendo el Evangelio a donde el Señor lo llevaba. Era el Pastor principal y Fundador de la “Catedral de los Milagros” en la ciudad de Salta, en el norte argentino, iglesia pujante que el Señor utilizaba para que cientos de personas conozcan el Evangelio y sean sanas de sus dolencias, con numerosos testimonios del poder de Dios en sus vidas”.
ACIERA animó a mantener oraciones por los familiares y cercanos de Bazán.
“Oremos especialmente por su esposa Noemí, sus hijos, toda la familia, los miembros de la Iglesia “Catedral de los Milagros” y todos sus seres queridos. Quiera nuestro amado Padre Celestial consolarlos y llenarlos de su fortaleza en esta hora de prueba”.