Una reciente reunión informativa en el Pentágono dio a entender que la guerra contra el terrorismo ha llegado a su fin. Pero para aquellos que viven en las áreas donde los grupos radicales islámicos han proliferado, la guerra no ha terminado en absoluto.
Un ejemplo de ello es la propagación de Boko Haram, un grupo vinculado con Al Qaeda que ataca a los cristianos en Nigeria.
El doctor Musa Asake es el secretario general de la Christian Association of Nigeria (Asociación Cristiana de Nigeria, CAN por sus siglas en inglés), quien comenta que "si Nigeria cae, puesto que es el país más poblado del continente, África cae. Esa es su meta, y es la razón por la que tienen conexiones al norte de Mali (en realación a Boko Haram). Algunos de ellos tienen amigos allá".
Miles de cristianos han perdido sus vidas, cientos de iglesias han sido quemadas. CAN espera recibir ayuda de La Haya una vez que la corte emita la sentecia sobre los crímenes de lesa humanidad.
Asake explica que "nuestros abogados están trabajando en ello y será pronto, pero no tenemos una fecha límite". Esto no detiene el evangelio, pero Asake admite que es difícil manejar el temor.