El 11 de marzo se cumplirá un año desde que un terremoto de 9.0 grados de magnitud y el posterior tsunami destrozaran el país de Japón. Un año más tarde, esta nación continúa recuperándose y los creyentes están ayudando física y emocionalmente.
El presidente de Medical Teams International (Equipos Médicos Internacional), Bas Vanderzalm, indica: "los voluntarios cristianos están armando cafeterías móviles, donde sirven café y comida, no tanto para proveer alimentos, sino para tener un lugar dónde conversar. Esa es una oportunidad muy singular para la iglesia".
Alcanzar al pueblo japonés ha sido difícil, hasta ahora. Vanderzalm agrega: "las personas que están en la región nunca olvidarán que los cristianos llegaron y les ayudaron a limpiar sus casas, les ayudaron a ponerse de pie cuando necesitaban alguien con quién hablar y les mostraron compasión. Ya estamos comenzando a ver cómo las personas abren sus corazones a Cristo".