En Siria las tenciones continúan entre el régimen del gobierno y los rebeldes. La población civil se encuentra aterrorizada y ministerios cristianos se han visto obligados a dejar sus labores. Las fuerzas rebeldes sirias continúan enfrentándose con las tropas de Assad. Cientos de personas pierden la vida.
El líder de un ministerio cristiano indicó que fue necesario cerrar su trabajo en Damasco, capital siria. “Hace dos días tuvieron que evacuar a todos, así que la situación está empeorando a un ritmo increíblemente dramático. Ellos fueron amenazados por terroristas suicidas, así que dudo que sea del gobierno, porque ellos no hacen ataques suicidas. Probablemente se trata de Al Qaeda”, menciona este hombre, cuya identidad no trascendió por motivos de seguridad.
Además comenta que a pesar de ser una situación devastadora, es el momento oportuno para entregar alimentos y medicinas a los afectados. “La mayoría de veces les ofrecemos orar por ellos", asegura.
Según reporta la agencia internacional Associated Press, el desertor más prominente del país, el general Manaf Tlas se presentó este jueves como alguien que busca unir a la oposición fracturada. Mientras algunos grupos se reunen en Qatar para buscar acuerdos sobre quién liderará el país en caso de que el régimen de Bashar Assad sea derrocado.
"Voy a tratar de ayudar en todo lo que pueda para unir a todas las personas honorables dentro y fuera de Siria a fin de elaborar una ruta que nos saque de esta crisis, sin importar si tengo un papel en ella o no", expresa Tlas.
En Alepo, los rebeldes se preparaban para una ofensiva del gobierno, en medio de informes de que el ejército está concentrando refuerzos para retomar la ciudad de tres millones de habitantes y centro comercial de Siria.
"Las fuerzas del régimen han estado atacando al azar y la población civil está aterrorizada. Los refuerzos del gobierno aún no han llegado", dijo el activista local Mohamed Said a la agencia AP.