El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, ha recalcado que quiere que Grecia siga siendo parte de la zona del euro, siempre y cuando cumpla los compromisos que ha contraído con sus socios europeos.
El mundo aguanta su respiración para ver si Grecia se quedará o saldrá de la Eurozona.
Pero el presidente de la división de negocios de la Universidad Cornerstone (Piedra Angular), el doctor Brad Stamm, opina que una salida de Grecia podría no ser del todo mala: "Todo el problema ha hecho que el Euro se devalúe. La mayoría de personas esperan que pueda bajar a $1.19 (dólares estadounidenses) o incluso $1.15 para inicios del próximo año. En ese sentido, los bienes europeos se vuelven más baratos. Los ministerios podrían operar con menos gastos".
Además, la vida podría hacerse más fácil en otras naciones, sin que la deuda de Grecia pese sobre la Unión Europea. Pero para aquellos que hacen ministerio en Grecia, según Stamm: "Esperaría que la calidad de malestar civil aumento. Esperaría que haya enormes fluctuaciones de moneda. Y podemos esperar una alta tasa de desempleo continua y tasas de interés del 30% o más, lo que hace que la vida sea virtualmente imposible".