Un ataque con granada contra una iglesia cristiana del este de Kenia, cerca de la frontera con Somalia, deja como saldo a un policía fallecido y 14 personas heridas, entre ellas el pastor de la iglesia, cuatro de las víctimas se encuentran en estado crítico.
"Tenemos un muerto", declaró el domingo por la tarde Philip Tuimur, el jefe de la policía de la Provincia del Nordeste, donde se produjo el ataque. La víctima es un policía que falleció como consecuencia de sus heridas en el hospital.
Las personas ingresadas en el hospital provincial de Garisa sufren de quemaduras o de heridas por esquirlas de bala, explicó el doctor Mohamed Cheij.
De las 14 personas que seguían hospitalizadas este domingo por la tarde, tres tuvieron "que ser evacuadas hacia Nairobi" debido a la gravedad de sus heridas, precisó el médico a la AFP.
Esta una región donde los atentados se han multiplicado desde que el ejército keniano entró en 2011 en el sur de Somalia para combatir a los insurgentes islamistas conocidos como shebab.
Según la policía, el ataque, perpetrado por dos hombres armados, se produjo hacia las diez de la mañana, hora local, en pleno culto en la Iglesia Interconfesional Utawala de la ciudad de Garissa.
Según la policía, una granada fue lanzada por el tejado de la iglesia. Testigos citados por las fuerzas de seguridad afirman que también se escucharon disparos.
El Consejo supremo de los musulmanes en Kenia condenó de inmediato estos atentados, pidiendo que se respeten los lugares de culto cristianos.
Dos iglesias de esta ciudad (una católica y otra evangélica) situadas a unos 140 kilómetros de la frontera somalí ya habían sido blanco de un atentado perpetrado por un comando de hombres armados y encapuchados al comienzo de julio, con un saldo de al menos 18 muertos.