El Parlamento de Irlanda rechazó una moción para reformar de forma urgente la ley del aborto para que mujeres con embarzos riesgosos puedan abortar.
Tras dos días de debates, el Congreso echó abajo la prupuesta presentada por el Sinn Fein, cuarto partido nacional.
Este solicitaba al Gobierno de coalición entre conservadores y laboristas que diese efecto legal a una resolución del Tribunal Supremo de 1992 que cuestionó la legislación vigente, una de las más restrictivas de la Unión Europea (UE) y duramente criticada por los tribunales comunitarios.
Caimhghín Ó Caoláin, líder del Sinn Fein en la Camara Baja, lamentó que la iniciativa no prosperase, al advertir que la actual legislación pone en reisgo la vida de muchas mujeres.
Dos décadas de discusión
El dirigente político es consciente de que la “sociedad está dividida” por este tema, lo cual se ha demostrado durante los último 20 años, en los cuales no se ha logrado aclarar el asunto.
El aborto es ilegal en Irlanda, siendo la única parte del Reino Unido que lo rechaza. Sin embargo, un proyecto de ley de hace 20 años creó una excepción cuando la vida de la madre corre peligro, incluida la amenaza de suicidio. Estas excepciones fueron establecidas por el Tribunal Supremo, pero que nunca han sido refrendadas por los legisladores ni incluida en al Constitución por lo que queda expuesta a la interpretación.
Por ahora el ministro de Sanidad, James Reilly espera un informe elaborado por una comisión de expertos, sobre el aborto. Este será presentado luego al Parlamento Nacional para que los legisladores lo analicen.
Recientemente, grupos de católicos y evangélicos protestaron en las principales calles de Irlanda del Norte, contra la instalación de una clínica abortista en la ciudad de Belfast. La clínica está a cargo de la entidad Marie Stopes International.