El gobierno de François Hollande trabaja en la elaboración de un proyecto de ley para aprobar la adopción y el matrimonio para personas del mismo sexo.
Líderes evangélicos, judío y musulmanes unen sus fuerzas junto a la Conferencia de Obispos Católicos de Francia para protestar contra el proyecto, al calificarlos de “un atentado peligroso contra la institución de la familia, capital en la historia de las civilizaciones”.
El proyecto gubernamental busca que la ley sea aprobada en la primavera, luego del correspondiente debate parlamentario.
El Consejo Evangélico de Francia reafirma su posición expuesta en el 2011, cuando dijo que : "A riesgo de ser incomprendidos o criticados duramente, vamos a decir aquí y en otros lugares, en nuestras iglesias y a nuestras autoridades, que la heterosexualidad y la fidelidad marital son sólo la garantía de una sociedad estable y abierta a los demás, ya que corresponden a la voluntad de Dios el Creador ”.
A la vez, con firmeza los obispos de Francia reclaman un debate de fondo, para evitar que se cometa un “error desastroso para la institución de la familia, una de las piezas matrices del origen de nuestra civilización”.